Cuéntame qué proceso te está comiendo el tiempo.
No hace falta que llegues con una solución pensada ni con tecnología elegida. Basta con un proceso concreto que se repita demasiado.
Qué vamos a revisar
El trabajo que se repite
Qué haces a mano, con qué frecuencia y dónde se atasca.
Las herramientas que intervienen
Dónde está la información y cómo pasa de un sitio a otro.
El tiempo que consume
Qué podemos medir para decidir si merece la pena intervenir.
Qué puedes preparar
Piensa en un proceso concreto. Una factura, una hoja de cálculo o un documento que preparas una y otra vez pueden ayudarte a explicarlo.
No necesitas elegir tecnología ni tener una solución diseñada. Eso forma parte del trabajo.
Si prefieres empezar por escrito, mándamelo a hola@metis-intel.com y te digo si se puede automatizar.
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